Última Actualización 10 julio, 2019

El florecimiento de la primavera

Con la reciente llegada de la primavera, las flores comienzan a despertarse. Parece que empiezan a notar que las temperaturas van subiendo y es por eso que se abren dispuestas a recibir la luz y el calor del sol. Rosas, girasoles, tulipanes… da igual de que flor o planta estemos hablando, todas dan la bienvenida a la primavera con los pétalos abiertos.

Hay lugares en el mundo que hacen del florecimiento un auténtico atractivo turístico.

Holanda y sus Tulipanes

Es el caso por ejemplo de Holanda y los tulipanes. Sobre todo la zona noreste del país, ve como sus paisajes se tornan de un color blanquecino. Ocurre entre mediados de marzo y finales de mayo  debido a que en estas fechas el país todavía no ha alcanzado las altas temperaturas que tenemos aquí y que impediría su florecimiento. Abril se convierte en el mes perfecto para visitar el país y ver las continuas estampas de paisajes repletos de campos floridos.

Algunas zonas de Holanda como el parque Keukenhof puede llegar a tener hasta 7.000.000 de tulipanes, lugar en el que además se concentran multitud de variedades diferentes. Lo mejor es hacer el recorrido por los campos holandeses a través del tren. Con el atravesarás varias regiones de cultivos y contemplarás las distintas especies que nacen en la tierra holandesa.

Almendros en España

Pero no hace falta irnos tan lejos para ver el florecimiento de las plantas. No hablamos de los tulipanes, pero en España y aproximadamente en las mismas fechas ocurre lo mismo que en Holanda, pero con los almendros. Aunque el lugar más conocido es el Valle del Jerte, en Cáceres, hay otros muchos campos que concentran una alta cantidad de esta especie de planta que florecen una vez llegada la primavera. La fecha perfecta para el nacimiento de las flores suele variar cada año, siendo en 2013 finales de marzo y principios de abril.

Pero no todos los florecimientos quedan en la provincia extremeña, también hay otros lugares de nuestro país que es interesante visitar durante estos días. Los viajeros tendrán una oportunidad de descubrir un mar blanco en pleno centro de la península. Una imagen perfecta que contemplar desde una montaña, el coche o simplemente desde el propio campo de almendros.

Aunque como decíamos, El Valle del Jerte es el más conocido, hay otros lugares en los que se produce el mismo fenómeno durante los meses de marzo y abril.

Cerezos

Ávila

Es el caso por ejemplo de El Hornillo, en Ávila. Allí crecen más de 50.000 cerezos que se plantaron a finales del siglo XIX. Aunque es una extensión de terreno mucho más pequeña que la del Jerte, también es mucho más concentrada, por lo que la imagen de cientos de árboles con su flor blanca es también mucho más hermosa.

Zaragoza

Entre Calatayud y Zaragoza se encuentra El Frasno. Un lugar pequeñito pero que ofrece una estampa espectacular sobre el florecimiento de los cerezos. Lo mismo ocurre en Alfarnate, Málaga. Muy cerca del mar, los campos de cerezos se convierten en un reclamo no sólo de los lugareños, sino también de poblaciones cercanas, que cada año acuden hasta aquí para contemplar este maravilloso fenómeno de la naturaleza.