Última Actualización 10 julio, 2019

Descubre Senegal, el desierto y sus ciudades

En muchas ocasiones ya te hemos hablado de visitar un desierto como alternativa a la playa y la montaña tan típicos de las vacaciones. Hoy te queremos hablar de uno, que si bien no está en España, tampoco lo tenemos excesivamente alejado.

Sólo tienes que cruzar el estrecho de Gibraltar y poco a poco te irás adentrando en el desierto del Sahara.

En Marruecos ya irás viendo cómo los paisajes van cambiando, las temperaturas subiendo y cómo extensiones de cientos y cientos de kilómetros plagados de arena y prácticamente sin edificaciones en los alrededores se irán plantando ante tus ojos. Una estampa única para quienes no acostumbran a verla a menudo.

Pero hoy nuestra recomendación viene de la mano de Senegal y su capital Dakar.

Dakar, la capital

Quienes han estado allí describen el lugar como “un regalo de la naturaleza”. Más de una vez habrás visto por televisión las imágenes de este desierto, en parte porque en él es donde se corre el París – Dakar, aunque en los últimos años ha dado el salto al continente americano, por lo que lo de París – Dakar ya ha quedado un poco anticuado.

A pesar de estar prácticamente deshabitado, hay muchos lugares hermosos que pueden ser visitados. Es lo que ocurre por ejemplo con los parques naturales. En ellos se encuentran 169 especies de mamíferos y 540 de aves. Pero es que además de parques, también hay reservas naturales.

Fuera de este ecosistema especial, también hay lugares habitados y grandes ciudades en las que descubrirás otras costumbres, otras culturas. Las principales son Dakar y Saint – Louis. La primera tiene todavía numerosas casas coloniales, mezcladas con enormes rascacielos que dan una imagen de la ciudad bipolar.

La influencia francesa todavía permanece no solo en el idioma sino también en el estilo.

Saint-Louis

Por otro lado, Saint – Louis es una combinación de ciudad con enormes edificios a lo que se le suma una hermosa fauna y flora. Además aquí pequeños y mayores podrán disfrutar del Lyon Country Safari, un parque mitad de atracciones, mitad zoo donde los niños podrán acercarse a los animales a la vez que juegan.

Una aventura que les permitirá reírse y jugar mientras están en mitad de la naturaleza.

Eso sí respeta un consejo muy importante, si vas a hacer una excursión por el desierto, recuerda hacerlo acompañado de alguien que sepa por dónde camina, no querrás encontrarte con animales peligrosos y menos perderte. Si paseas por lugares donde hay tribus asentadas no te sorprendas de sus costumbres e intenta que no se sientan intimidados con la llegada de turistas europeos.